Hoy he vuelto a coger un juego que es un reclamo para mi en determinados días cuando me acuerdo de él. El juego es el Monkey ball y consiste en hacer llegar a un mono metido en una pelota hasta la meta. Parece fácil la premisa pero no lo es nada, puesto que nuestro monico tendrá que pasar por diferentes laberintos hasta que llega a la meta con todas las físicas que se puedan dar puesto que el circuito esta suspendido en el espacio y si te pasas con la velocidad o no calculas bien las distancias facilmente te puedes caer al vacío. La verdad es que este juego me gusta bastante por la dificultad y porque los laberintos están muy bien diseñados para que cada vez que te pases uno te haga pensar cómo te vas a pasar el próximo. Lo dicho si quieres un juego sin complicaciones y para pasar el rato sin comerte la cabeza, esta es una buena propuesta...
NUS VEMOS.